Blog abierto a TODO EL MUNDO. Si quieres enviar una crítica pedante vergonzosa que hayas encontrado, éstas son las instrucciones.
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

8 de marzo de 2013

El Atlas del retrogaming

Soy muy fan de usarcedes y les sigo en todas sus iniciativas bloggísticas. Hoy leí esta crítica de cine sobre la película 'El atlas de las nubes' y me dije: ésta va que ni pintada para Cultureta Watch.

Fue leer lo siguiente: "Adaptación de las novelas firmadas por David Mitchell, El Atlas de las nubes funciona bien como aborto multi-místico del retrogaming" y caí enamorado. No sé quién es el tipo que lo escribe, pero hablarme de abortos multi-místicos del retrogaming, me pone bien burro. ¿Debo hacérmelo mirar?

Ahí os va el enlace y si queréis lo publicáis:


Enviado por: Enrique  (Mi blog que ya no actualizo es:"Cúmulo de despropósitos" www.kikewan.blogspot.com), y solía firmar como Harry Reddish

6 de marzo de 2012

J.P.Bango, ese titán, nos trae fúmbol, frases interminables y paréntesis



Hace poco he descubierto a J.P.Bango, autodenominado Cronicón Cinéfilo. Tiene blog propio (http://bango.blogia.com/) y también escribe en SeptimoVicio.com.

Veo que ya ha salido por aquí antes pero no se le ha prestado la debida atención: estamos ante un titán que a veces llega a niveles gesánzicos o jordicostianos.

Su tema es el Cine, siempre con esa mayúscula ahí, aunque eso no impide que muestre otras inquietudes... como en el arranque de un post titulado 'Los buenos y los malos' en el que habla de fúmbol:

Es una lucha implacable y no tiene visos de terminar, tampoco este año. Real Madrid y F.C. Barcelona han terminado por asentarse como los dos equipos de fútbol más poderosos de Europa; lo han sido en cuanto a presupuesto y lo han sido en cuanto a potencial y aspiraciones; desde hace poco más de un año también lo son en cuanto a rendimiento, fundamentalmente debido al carácter, insaciable, de sus entrenadores respectivos. Uno representa la dinámica, la épica, la constancia, la determinación; el otro representa la solidaridad, la lírica, la avidez, el compromiso; uno y otro se retroalimentan, se desafían, se mejoran. Aún subsumidos en el epicentro de un torbellino, imparable, en el que sólo uno de los dos puede resultar victorioso, ambos equipos (y entrenadores) encuentran en el oponente un espejo deformante, un rival a su altura, y se esfuerzan en dar todo lo que tienen, o dan de sí, para superarlo. Alimentando su condición duopolista, hallan estímulos suficientes para seguir adelante, para ser mejores. El ganador lo hace para perpetuarse en la victoria; el perdedor lo hace para revertir el estado de las cosas. Y no sólo ponen (mucho) dinero, (negociadas) recalificaciones, (exquisito) talento, (irreverente) pasión y (lógico) trabajo en el intento; también ponen (denodado) empeño. Así las cosas, cada año resultan obsesivamente más competitivos, cada año aspiran a más (y más quieren): no es mal ejemplo para un mundo, el del fútbol, particularmente habitado por veinteañeros y treintañeros a los que les sobra todo, especialmente despreocupación y dinero.

Las negritas son mías. Aunque cueste creerlo, no es lo más recargado y florido que ha escrito. Tiene párrafos como el siguiente. Una frase, 9 líneas, 7 paréntesis:

Es Dharma Guns una película que se define a partir de una apostura visual desbordante (composiones de plano, uso de la cámara, fotografía expresionista...), convenientemente aliñada con no pocos y (muy) afortunados insertos musicales y sonoros (sin lugar a dudas, lo mejor de la película), continuamente lastrados por un argumento tan intensamente irrelevante (el mundo del celuloide está repleto de películas con argumentos inanes pero profusamente adictivas y geniales) como sesudamente pretencioso y, no por casualidad, preñado de constantes alusiones a la muerte (y/o a la reencarnación), ya sean de origen budistas, lovecraftianas o, incluso, mitológicas (con el PERI EM HERU egipcio como indudable referente); todo ello a pesar de su apariencia tech-noir-revolucionaria (de perfil bajo, aún existencial).

Me declaro fan de este señor y le doy las gracias a él, a gesanz y a jordicosta por todo. En serio, me asombran y alegran el día a partes iguales.

Enviado por: V the Wanderer

16 de febrero de 2012

Las cosas de la era hipermoen-na

El texto entero, aquí:

Pero, sobre todo, me gustaría resaltar este párrafo:

"Y la cosa no se queda en Zack Snyder, tenemos la suerte de que el realizador es un hombre de su tiempo. Esto convierte al film en un verdadero producto-zeitgeist de la era hipermoderna. Una alegoría total hacia el nuevo (hiper)orden establecido por la sobreabundancia de contenidos, dónde la yuxtaposición frenética se erige como única manera de generar (sin)sentido, dónde el estribillo de una canción se está convirtiendo en lo más profundo que un cerebro es capaz de asimilar, y donde la poesía pura ya no viene en forma de versos inspirados, sino de la experiencia de ejecutar el combo perfecto en el momento cumbre de nuestro videojuego favorito."

Los comentarios también abundan de cosicas buenas, paréntesis molones y demás. En definitiva, que el genio de Snyder captura el inconsciente colectivo del pueblo, pero este pueblo no da más de sí y no reconoce la genialidad que tiene delante. Menos mal que ellos sí se han dado cuenta:

"La diferencia de éstas (y las que tú comentas) con la que nos ocupa es que en este caso las normas básicas para construir una buena película han sido despreciadas en favor de la (i)lógica posmoderna en su forma más pura, y eso es mucho más dificil de asimilar para la “opinión pública”.

Precisamente la música juega un papel importantísimo: todas regurgitaciones epatantes de mega-clásicos de la era pop. La película es como un pedazo de inconsciente colectivo puesto en celuloide… y con el tiempo será valorada en su justa medida."

ENVIADO POR: Supersantiego

23 de enero de 2012

¿Así que ésto era la cinefilia?

Hace años descubrí que me gustaba el cine algo más de lo normal y supuse, pobre púber, que mi deber era alimentar esa afición. Así que me enganché a la Fotogramas (y a la Acción Cine y Vídeo, wayeah). Al principio simplemente ignoraba las críticas que no entendía, hasta que leí ÉSTO:


Asfalto no pide una crítica de cine, sino un acto de amor. No pide ser comentada a la salida del cine en un café, sino que nos la follemos en casa, a solas, en nuestra sala de proyección privada: en nuestros sueños.


¡Jrande! Desde entonces cito a menudo la frase a modo de alerta cultureta y reflexiono sobre el acto de follarse una película (yo creía que "cinefilia" era otra cosa).

Juraría que el crítico era nuestro bienamado Jay Costa, pero en la web de la revista (donde he recuperado la crítica) no viene firmada. Destaco también el cierre:

Lo mejor: el trío protagonista. Lo peor: que hay menos sexo del que debería.

Moraleja: antes de criticar es bueno meterla en caliente, para no confundir términos.

Enviado por: V the Wanderer
http://www.lainercia.com/

10 de noviembre de 2011

Eva y el universo solipsista

Vuelve el falso nerd y viejo conocido de Cultureta Watch Jordi Costa con una estupenda frase de su crítica de 'Eva':

"Sin subrayar su condición de antiutopía enmascarada de cuento, Eva describe un universo solipsista donde el robot funciona como prótesis emocional de una humanidad encerrada en sí misma".

Enviado por: Clayderman

17 de agosto de 2011

Difícil extractar o apuntar a un párrafo; ha secado el diccionario y alertado positivamente a unos gafapastas.

“The Tree of Life” revela una exuberancia lingüística y una caligrafía visual que apenas permite cotejar referentes y delata la destilación esencial del talento exultante de su realizador. Una gema de subyugantes ademanes plásticos y alusiones alegóricas epatantes que, rehuyendo de la untuosidad y la fluctuación tonal, nos sumerge con su estilo poco prosaico y su exquisito refinamiento formal en lo que vendrían a ser las diatribas de un film-tesis desde una perspectiva teleológica e, incluso, científica, si tomamos como válida la concepción baziniana de la verdad. Sin quebrar de modo intransigente los lazos con los dispositivos de la ficción, su arquitectura narrativa, lineal y compleja, consagrada tanto a los códigos del clasicismo como a las virtudes de la elipsis y los artilugios del montaje, sugiere un discurso meticuloso y obcecado en el detalle, un nuevo escenario proclive a la reflexión autoconsciente y al feliz connubio de imagen y sonido más allá de dislexias, aprovechando, no solo las posibilidades del score firmado por el francés Alexandre Desplat (próximo al esquema metódico del binomio Greenaway/Nyman, se confiesa extraordinariamente nostálgico en las piezas de piano), sino también el de la distinguida colección de composiciones signadas por Smetana, Mahler, Holst, Berlioz o el multiinstrumentista serbio Arsenije Jovanovic.

David López

http://www.septimovicio.com/criticon/3105111-the-tree-of-life/


A continuación propongo una aproximación más suave, más easy-reading y que podemos interpretar con nuestro diccionario de bolsillo Vox :

Boina (cualquier acepción).

Enviado por: Víctor Alonso

13 de junio de 2011

Film Affinity es una mina

Esteban G. R. nos manda una nueva muestra de esa inagotable cantera de culturetas aficionados que es Film Affinity:

Entrando a ver cosas sobre Shoah, como alternativa al fustigarme me encuentro con esta jran crítica de la que selecciono los siguientes párrafos:

Memorias incontestables.
De todas las películas que he visto a lo largo de enero, sólo una ha conseguido enfadarme: Vals con Bashir (2008), de Ari Folman. Me cuesta no compararla con Shoah (Claude Lanzmann, 1985), que he llegado a entender, después de mucho tiempo, como una de las películas más infames de la historia del cine. Ambas coinciden en adaptar el acontecimiento a la memoria, y ambas desde posturas que se quieren fortalecer en premisas arriesgadas: Shoah partiendo de la base de que el acontecimiento es irrepresentable, y Vals con Bashir depurando al máximo su representación. El problema que veo, entonces, su abyección, nace del punto en que acontecimiento y memoria se encuentran para explicitar un mensaje. Pienso en Mysterious object at noon (2000), la tremenda reflexión de Apichatpong Weerasethakul sobre la representación del testimonio.


¿Y por qué lo selecciono? Por Apichatpong en gran parte. Aquí el resto, mot-truos.

(Nota de Paco Fox: Impresionante raccord con mi realidad laboral que ha tenido Esteban al mandar esta aportación. Shoah se emitirá de un tirón (¡las nueve horas!) en Canal+ Xtra el domingo 12 y el lunes 27 de junio. Os juro que la decisión de comprar y emitir esto del tirón se rubricó en una reunión al grito de '¡No hay cojones!')

15 de abril de 2011

D'A

Solo en Barcelona podían llamar D'A a un festival, que, por supuesto, es de cine D'Autor, como no podía ser de otra manera: Festival Internacional de Cinema d’Autor de Barcelona.



Enviado por C'A (c'asco).

28 de febrero de 2011

Alertando de la propia representación

Tremendo texto que nos manda Pedro J. sobre la película de animación Rango, publicado en la web scifiworld. No pienso cortar nada para que sufráis como lo he hecho yo:

UN POSICIONAMIENTO ÉTICO. A PROPÓSITO DE RANGO.

RANGO INCORDIA DESDE EL PRINCIPIO Y LO HACE DE UNA MANERA EJEMPLAR

Despertando el interés del vulgo, desplazando el aburrimiento acumulativo de los diferentes gags sincopados del comienzo del film hacia el entretenimiento puro, desubicando el punto de vista del narratario. Es una aproximación, no ya sólo al personaje principal, el héroe, sino a su mundo, presentándolo de una manera proscrita, rozando el desconcierto (sobre todo cuando aparece el armadillo chamánico), donde el espectador extrañado ante los singulares acontecimientos, no sabiendo a qué atenerse, en dónde agarrarse, es consciente, únicamente, del viaje que está a punto de realizar a esa tierra de nadie, símil perfecto de ese poblado llamado Dirt, a donde nos conducirá nuestro protagonista. Este desamparo narrativo esta construido bajo una perspectiva moderna, tremendamente clásica en su proceso creativo. Veámoslo.
De igual manera que la expedición punitiva de los habitantes del municipio, junto con Rango, se va abriendo paso subterráneamente, caminando por sus oscuras y terrosas galerías, intentando averiguar donde se esconde el agua robada del pueblo, la narración se va minando sobre una serie de detonaciones controladas con el único objetivo de alertar sobre su propia representación. Estos estallidos creativos se convierten en elementos/herramientas narrativas que percuten en el objetivo final de toda invención deconstruyéndola, mostrando sus entrañas, desvelando su tramoya ficticia. Uno de ellos es extradiegético a la narración, su duración. El tiempo de la historia de Rango no es el común a uno standard en la animación, salvo aquellas producciones que nos regala de vez en cuando el lejano Oriente, haciéndonos recapacitar las imágenes contempladas, siendo consecuentes con ellas y proponiendo significados alternativos analizándolas. Un ejemplo sería el homenaje que se esconden en el film, a Sergio Leone, y otros más soterrados al Spaghetti Western, como la variopinta indumentaria de Rango, que en un momento dado se enfrenta a su conflicto, como él dice, vestido únicamente con su ropa interior de un rojo chillón que recuerda al Terence Hill de las películas de Trinidad dirigidas por Enzo Barboni a comienzos de los años setenta. Un peaje agradecido al tiempo dilatado de la acción. El otro mecanismo, esta vez diegético a la ficción y que engarza con el espectador estableciéndose un vaso comunicante con el mismo, sería el coro de mariachis-búhos que ya no sólo establece un proceso informativo, sino que una conexión musical. Estos ítems que vertebran la historia plegándola hacia una cierta modernidad, no son suficientes para revolucionarla. No podemos engañarnos, y al final lo que vemos es una producción hollywoodiense, sediciosamente atrevida en su formación, pero conservadora en su finalidad. Lo que se nos cuenta es la clásica narración donde el personaje protagónico intenta buscar su sitio en la vida, es un pez fuera del agua. Es la historia del extraño que llega a una población y la cambia por completo para el bienestar de la comunidad. Un enfoque clásico embadurnado en perspectiva moderna, porque no hay que olvidarse de que esa búsqueda del destino de Rango, viene implícita en un cuestionamiento moral individual y es ahí donde asoma la punta del iceberg creativo de Gore Verbinski, ya que toda la historia se puede resumir en una pregunta que se hace Rango, al principio ¿quién soy? Y su respuesta, el desarrollo de la película. Todo un posicionamiento ético.


Enviado por: Pedro J.

5 de enero de 2011

Comentarios sobre Origen

Nos deja Yoyoucronia un comentario en el blog madre Vicisitud y Sordidez sobre el maravilloso mundo de los comentaristas de críticas ajenas metidos a pedantes sobresalientes:

La excusa es que nombráis a Origen, pero es que me muero de ganas de compartir este "comentario" gsanzico de Sailor en la crítica de Fotogramas:

No es el suyo un caso de efusividad excéntrica por lo formal con retranca de voyeur apasionado por la métrica de lo oculto.Ni tampoco será porque hay un elevado grado de pureza simbólica en su, llamémosla así, descortés narrativa, por lo que resulta tan complejo asomarse al interior de esta película.Más bien es el preciso ruido de fondo que acompaña al film, pesadumbre plástica,grácil como lluvia fina,imperceptible, incesante, lo que hace emerger a lo largo de su metraje pavorosas grietas y hendiduras,fisuras y magulladuras,lesiones y laceraciones conceptuales, tanto de naturaleza críptica como de indeterminada exuberancia imaginaria.En definitiva, “Origen” nos introduce en un paisaje turbio, mutilado, acompasado por un nutrido murmullo de susurros silabeados directamente al cerebro.

¿No habréis sido vosotros?

Respuesta de los editores: No. Ya nos gustaría.

5 de diciembre de 2010

Dos iconos reunidos: JC y Apichatpong

Nowhere boy nos remite un artículo - traducido del periódico Avui - en el que nuestro idolatrado Jordi logra el no va más, mezclar tendencias culturetas extremas (Los fractales, la "postmodernidad narrativa" de 'Perdidos' y, por supuesto, Apichatpong). El clímax es, sencillamente, sublime:

"Perdidos, de hecho, ha sido el gran folletón del nuevo milenio diseñado para familiarizar al gran público con algunas estrategias formales y narrativas que la gran literatura posmoderna ya hacía algunas décadas que exploraba: una visión compleja del mundo que bebe de conceptos de la matemática fractal-los algoritmos iterativos como modelo estructural-, la física cuántica-bilocación, la percepción no lineal del tiempo-y el misticismo-del cristiano en el Dzogchen del budismo tibetano-.

Uncle Boonmee recueda sus vidas Pasadas es una maravilla que encuentra la conexión inevitable (o la serena armonía) entre sabiduría ancestral, humanismo y radicalidad posmoderna. Es la antítesis de una obra excluyente: es la complejidad del Universo capturada en un discurso que trata el enigma con la cordialidad con que uno recibe un pariente en una cena de familia."

Apichatpong se merecía a Jordi at his very best, y lo ha encontrado. Falacias lógicas como apelar a la física cuántica se quedan pequeñas para Mr. Costa.

Mientras, los pocos científicos que lean esta cosa aún se estarán partiendo el chorizo (un físico teórico me consta que ya lo ha hecho).

Gracias, Nowhere boy, por esta maravilla.

15 de noviembre de 2010

ADLO traduce a Jordi Costa.

Copypasteado de la soberbia entrada en ADLO:

Crítica traducida

En su esfuerzo por proporcionar un servicio a los millones de adláteres que nos siguen, desde ADLO! Sección Servicio Público hemos decidido traducir las críticas gafapastas de los diarios a un lenguaje que el resto de la humanidad pueda comprender. Para comenzar esta serie, hemos elegido la crítica de la película de Scott Pilgrim publicada en El País. De nada.


Arqueología del hoy


En su telecomedia Spaced (1999-2001), Edgar Wright forzó al máximo las limitaciones del lenguaje televisivo para emular una retórica filocinematográfica que hiciese justicia a la voracidad referencial de sus personajes: un repertorio-tipo de la generación que creció con la primera trilogía de La guerra de las galaxias y vivió su desencanto colectivo con el estreno de la segunda trilogía.


Hola, amiguitos. Hoy vamos a criticar una película que ha hecho un pavo que se dedicaba a hacer una telecomedia de esas llenas de chistes que sólo entienden los friquis.


Scott Pilgrim contra el mundo, adaptación de la serie de historietas del canadiense Bryan Lee O'Malley, es la película de Wright que marca su (¿temporal?) emancipación del grupo completado por sus dos compinches de Spaced -los cómicos Simon Pegg y Nick Frost-, pero, en cierto sentido, puede interpretarse como un intento de ajustar las estrategias de ese trabajo a otra sensibilidad generacional: la de los retoños amamantados con indie pop, educados en la dinámica del progreso y el crecimiento personal a fuerza de videojuegos, susceptibles de codificar su emotividad con el vocabulario icónico de un anime y empeñados en disolver las fronteras de su intimidad twitteando desvelos en 140 caracteres.


Pues resulta que el director, que ha tenido mucho menos éxito que sus antiguos compañeros de trabajo y ha tenido que buscarse las castañas en otra parte, ha sido listo y ha pasado de sus target habitual de treintañeros con síndrome de Peter Pan y ha optado por hacer una peli para los niñatos adolescentoides, que al fin y al cabo son los que llenan los cines y alguien tiene que hacer películas para que vean, porque si no se enfadarían de que les cobraran ocho o nueve rulos por comerse unas palomitas a oscuras.


Si, en el original, O'Malley se apropiaba, de manera un tanto tosca, de las caligrafías del manga para desgranar la épica sentimental de un posadolescente, enfrentado al pasado promiscuo de su objeto de deseo, aquí Wright convierte cada fotograma en exagerada caja de resonancia de una tentacular cultura pop conjugada en estricto presente.


La película está basada en un tebeo dibujado con un tío por un otro tío en estilo manga, que es lo que hacen todos aquellos que no saben dibujar pero quieren (aunque no lo merezcan) publicar un cómic. El tebeo va de un tío que se echa de novia a un putón verbenero, pero el director de la peli, que sabe que con eso no se va a ninguna parte, decide meter todas las referencias a la cultura indie pop que puede para alargar la broma y llenar el tiempo que le han dicho que tiene que durar la peli.


Es una de esas películas que sublevarán a todo purista que tuerza el morro ante la mera mención del concepto posproducción,


Lo único que llama la atención de la peli son los efectos especiales y demás florituras,


pero su incesante festival de pirotecnias confirma a Wright como formalista tan cargado de energía como capacidad de invención.


pero aunque la peli no tiene nada más, hay muchas lucecitas y eso y al menos las peleitas tienen ritmo y son originales.


El cineasta ha definido su película como el cruce entre una comedia de John Hughes y una película de Jackie Chan. La definición es ingeniosa, pero no exacta:


El director éste debería dejar de beber en sus ratos libres, porque lo flipa mucho:


en realidad, es una de esas películas que son, hasta tal punto, síntoma de su época que solo alcanzará la inmortalidad cuando se convierta en testimonio arqueológico de un mundo antiguo, desaparecido.


su peli es una mierda pinchá en un palo, pero seguro que dentro de unos años, para alguien será una peli de culto. Porque hay gente para todo.

Inapelable. Un aplauso.

3 de octubre de 2010

A falta de G.Sanz, buenas son Costas

(...) Machete más que un rutinario ejercicio de estilo basura y quienes se sentirán apelados por, aunque les cueste creerlo, su mayúscula dimensión poética. No duda ni un segundo este crítico en alinearse dentro de este último grupo, porque Machete, en efecto, esgrime con total conocimiento de causa la misma poesía abisal que una portada de prensa sensacionalista mexicana o que las viñetas de los procaces tebeos charros de la editorial Ejea, perlas negras de títulos tan sugerentes como Tierra brava, ¡Así soy...! ¿y qué? o Sensacional de luchas. Machete no es una impostura: es un trabajo tan puro y tan sincero, tan movido por el amor incondicional hacia las zonas umbrías de la cultura popular como la última novela de Hernán Migoya, Quítame tus sucias manos de encima. Por eso, está condenada a soliviantar a quien no formule en similares términos su pasión por lo Z.

Coda del proyecto Grindhouse (2007), Machete (que allí era un tráiler) se sublima en largo, que reivindica la funcionalidad política de la serie B en nombre de una inédita latin'xploitation. Su argumento aborda la dialéctica norte / sur, de un modo que tiene su correlato en la forma: el desliz ortográfico de serie Z (como los espaldas mojadas de la película) infecta al mainstream (la América blanca) en un recital de virtuosismo basura de alma épica, que alcanza la gloria por el camino de la bastardía.

Jordi Costa en El País: Alguien a quien mirar cuando nos falta nuestro G.Sanz.

Enviado por: Clayderman y Kike (y hasta visto en el Facebook de Supersantiego).

26 de marzo de 2010

G.Sanz, ese romántico existencial rebajado de ironía

Otro viernes, otro G.Sanz que no decepciona. Ente onve es un tesoro nacional.

"(...) Su séptimo álbum de estudio, el primero en cinco años con material nuevo, tramita el acta de su definitiva conciliación poniendo toda la carne en el asador del estilo. Melodías soft-rock de ascendente country, exquisitos arreglos de cuerda y viento por gentileza de Mark Nevers (Lambchop) y romanticismo existencial rebajado de ironía. Como agua de mayo sobre mojado." G.Sanz

22 de marzo de 2010

La invasión de los recursos caligráficos

¿Os pongo negritas? venga va:

La invasión de los recursos caligráficos

ALBERT SERRA JUANOLA, director de cine

Un amigo mío miró hace poco un documental hecho en 3-D y descalificó la experiencia con un observación evidente: "Es que no añade nada".

El cine en 3-D existe desde hace mucho tiempo y, sin embargo, nunca ha atraído la atención de ningún director interesante (excepto Alfred Hitchcock, si no recuero mal). No soy una excepción a esta regla. A pesar de la naturaleza ontológicamente realista del cine, la imagen es un signo que puede llegar a interesar artísticamente no por lo que muestra, sino por lo que expresa. Algo que está más allá de la imagen y de la historia que esta nos cuenta. Algo que no está tan claro, y que afecta más a la dialéctica entre el proceso de fabricación de la película y su forma definitiva: el conjunto de reglas internas que al final la gobiernan y de donde se desprende su belleza como obra de arte.

Se dijo que con la llegada del cine sonoro se perdía capacidad expresiva; es cierto. Se perdía una capacidad fundamental del lenguaje visual que es la abstracción y todo el refinamiento que esta conlleva. La imagen se volvía más ilustrativa y el lenguaje cinematográfico se empobrecía; hasta que la nouvelle vague y cierto cine experimental hacen un uso más sofisticado del sonido y lo separan de la imagen para que pueda recibir un tratamiento propio y pueda relacionarse con esta por otro tipo de relaciones aparte de la contigüidad ilustrativa, como, por ejemplo, por contrapunto.

Nada de esto tiene que ver con el 3-D. Ni siquiera representa un empobrecimiento de la imagen: simplemente no es nada.O acaso una mediocre ampliación de un recurso elemental de la imagen cinematográfica:
su capacidad material de reproducción de la realidad que, paradójicamente, por el aturdimiento ocular y la fatiga mental que provoca en el espectador, puede llegar a ser intrínsecamente nociva para su propia finalidad. No digamos ya para esa segunda película o segundo nivel de comprensión de la que hablaba al principio y que se basa en las asociaciones visuales, culturales, personales, etcétera, que el misterio de las imágenes ayuda siempre a agudizar.

El 3-D no es un recurso formal, sino caligráfico. Y sólo afecta, de momento, al cine comercial. Pero, involuntariamente, evidencia al mismo tiempo lo mucho que cierto cine de autor se apoya, en el fondo, en conquistas paralelas e igual de vacuas que el 3-D y que ya están destruyendo la autenticidad de gran parte del cine artístico moderno: ya están en todas partes la caligrafía narrativa, la caligrafía referencial, la caligrafía dramática, la caligrafía metafísica, etcétera.

La destrucción de la autenticidad del imaginario colectivo es la consecuencia más evidente de esta invasión caligráfica; y su síntoma más claro, el auge del videojuego (siempre asociado al 3-D), engendro diabólico y repugnante, joya de la corona de esta invasión catastrófica, pura caligrafía conceptual.


Enviado por: Pedro Vallín

20 de febrero de 2010

La crítica es pa listos: Avatar

Tras el post sobre el encuentro de titanes Costa/Rebollo, se organizó un buen revuelo en el Focoforo.

Paco y un servidor contemplamos admirados los comentarios, aunque tampoco hacía falta responder. Más de un participante en el foro sabía enunciar - mucho mejor que nosotros - nuestra postura.

Tras el debate que allí había - a ratos estéril y faltón - surgió una OBRA MAESTRA ABSOLUTA:

Nuestro querido Milgrom se aplicó el "Show don't tell" y ha fecho una crítica que, con la mejor/peor de las intenciones lucha por la pole position de todo lo publicado en ente vlog:

Léanla - y gócenla - aquí.

Demostración inapelable de que el criticar los ejercicios de erudición chorra en las críticas no conlleva automáticamente el "no tener estudios".

Jlorioso, Milgrom.

29 de enero de 2010

Costa y Rebollo: Encuentro de titanes

Javier Rebollo ya protagonizó una entrada de este blog cuando acababa de terminar de rodar 'La mujer sin piano'. Todos nos regocijamos con sus inigualables declaraciones. Pero no sabíamos que el placer humorístico retornaría con fuerza cuando el también habitual Jordi Costa se dedicara a demostrar su inteligencia a la hora de hablar de la película.
Rebollo/Costa. Un encuentro cósmico que podría agrietar el continuo espacio-tiempo, si no fuera porque sabemos que el Megacristo está vigilando.

En su segundo largo, Javier Rebollo hace con Carmen Machi algo parecido a lo que Beckett hizo con Keaton. La actriz -de registros expansivos- puede haberse sentido como el huevo que pasa a formar parte de la lógica sustractiva de una tortilla deconstruida, pero el resultado provoca más fascinación que desconcierto.
(...)
La mujer sin piano podría ser la historia de una mujer que se transfigura en otra, durante una noche oscura del alma, para acabar volviendo a sí misma. O no, porque hay viajes que no admiten la posibilidad del reingreso.
(...)
"Y no acaba esta noche. Debería / llegar en este instante el fin del mundo", escribía J. M. Fonollosa en la estrofa final de East 47th Street. La noche de La mujer sin piano es, en cierto sentido, como la de ese poema. Una noche severa y enigmática, con notas de slapstick desecado, donde el motor del movimiento es irrelevante: el sentido y el espectáculo están en la tensión -y el misterio- de ese movimiento.

La crítica completa, aquí.

18 de enero de 2010

Apichatpong Weerasethakul

Buenas,

He aquí un excerpto de algo que creo que merece estar por oeufs en el Cultureta.

Pongo dos fragmentos porque no consigo decidirme por ninguno de los dos. A decir verdad, ya me cuesta extractar algo de un post que, de principio a fin, se merece eso y más. El enlace al artículo completo: http://juanfranciscoferre.blogspot.com/2010/01/maldito-avatar-el-cine-de-2009-2.html (efectivamente, hay una primera parte, pero no me atreví a leerla).

Enviado por: Economato.

Pd: Lo de Apichatpong Weerasethakul me ha llegado al alma.

"1. La cartelera española, tanto la de salas como la de DVD, sigue estrechándose peligrosamente en detrimento de a) las producciones europeas más creativas (con particular ensañamiento en el cine francés, el más vivo de los europeos, con la excepción de Cantet, “palmificado” en Cannes, y Desplechin, un empeño cinéfilo que oculta el desprecio de la distribución hacia Claire Denis, Bruno Dumont, Philippe Garrel, Catherine Breillat, Bertrand Bonello, Philippe Grandrieux y tantos otros); b) las producciones asiáticas (sólo Kore-eda, un Ozu de última generación, un Takeshi Kitano y un Nobuhiro Suwa que aún no he visto, y un fallido Hou Hsiao-Hsien se salvan de la quema de estrenos, mientras películas fundamentales recientes de Kiyoshi Kurosawa y Johnnie To, Apichatpong Weerasethakul y Tsai Ming Liang, Hong Sang-soo y Takashi Miike, Park Chang-wook y Kim Ki-duk, Raya Martin y Brillante Mendoza, entre los más grandes directores asiáticos del momento, permanecen inéditas sin excepción); y c) el cine norteamericano más estimulante (Synecdoche NY, Two Lovers, The Girlfriend Experience, The Hurt Locker, etc.), preterido por sus propias distribuidoras en un caso, único, de colonialismo auto-castrador…"

"9. Cualquier discusión sobre la era digital con un mínimo de rigor debería comenzar por una comparación entre Avatar y Gamer, ya que ambas comparten la misma idea narrativa: una especulación sobre conexiones neuronales que transforman la realidad y el cuerpo en un campo de exploración virtual (¿no es esto una buena descripción de lo que supone el cine como medio?). Y, en cuanto a las posibilidades estéticas de los efectos digitales, otro punto de partida a tener en cuenta sería una comparación entre la asombrosa “vida artificial” mostrada en Avatar (compuesta de una fauna y una flora mutantes) y los logros de Sokurov en The Sun durante las intensas secuencias del bombardeo onírico (mucho mejores que en cualquier anime de Miyazaki y demás colegas nipones), donde los aviones y las bombas, en medio de la humareda y visiones distorsionadas, adquieren una inquietante apariencia pisciforme. Avatar, por su parte, digan lo que digan sus detractores, consuma el ilusionismo cinematográfico versión Méliès: un cine para tocar con los ojos, ver con las manos, etc. Con categorías procedentes de la tradición de los Lumière y los Rossellini, muy respetables por otra parte pero ya insuficientes para juzgar el cine contemporáneo más que en sus variantes más minimalistas y esquilmadas, no se puede decir otra cosa que tonterías, ya sea sobre Avatar o sobre Prospero´s Books. Y, por último, ¿no es el transfert final de Avatar de un cuerpo disminuido en su potencia a un cuerpo pletórico la mejor propuesta que ha hecho el cine reciente de esa gran promesa de entregar un nuevo cuerpo al tetrapléjico espectador cartesiano? ¿Qué pensaría de todo ello el viejo Artaud? No pretendo hacer de Avatar lo que no es, pero me molesta la falta de inteligencia crítica y el exhibicionismo de prejuicios vacuos, más que nada, con que se la ataca sin entender del todo el designio de un artefacto como éste…"


NOTA DEL ADMINISTRADOR: Entiendo que nombrar a un director raro no es necesariamente una culturetada (el cómo es lo importante, pero eso es otro tema). Pero es que se llama APICHATPONG WEERASETHAKUL. Tenía que poner su foto para ilustrar el post y su nombre como título. Chiquito de la Calzada estaría orgulloso.

12 de enero de 2010

SOUTHLAND TALES

Este sistema de añadidura extradiegética que emplea Kelly a todos los niveles de su cine, ha sido uno de los grandes hándicaps de cara a la conexión en masa con un público poco acostumbrado a ahondar en posibles nuevas formas de consumo cinematográfico, en el que las múltiples lecturas/visiones de una película no sólo pueden variar según el consumo de cada cual de otras formas de cultura (desde el cómic hasta el arte pasando por los videojuegos y la televisión) sino que éstas tienen una implicación activa dentro del acontecimiento de la pantalla (lo cual, por otra parte, no impide el uso y disfrute lineal de la película). De esta forma Kelly envuelve sus películas en un entramado que traspasa el visionado cinematográfico llevándolas a un estado que las convierte en auténticos fenómenos de culto. Si en Donnie Darko la publicación (parcial y real) del libro de la Abuela Muerte se ocupaba de llevar a la vida algo del espíritu de la película, en el caso de Southland tales la publicación de una precuela en formato cómic denota el interés de Kelly por fabricar mundos dentro y fuera de la proyección (algo que cada vez más se hace de mano del márketing, como demostraron el fenómeno en internet de El proyecto de la bruja de Blair o la publicación online más reciente de los cómics de la serie Heroes). Un nuevo concepto de cine que apuesta por el ensamblaje para dar forma de pulpo a un fenómeno (el cinematográfico) que ha sido generalmente explotado en su sentido bípedo.
http://videodromo.wordpress.com/2010/01/09/southland-tales/

Enviado por: Tales de Pascuales

4 de diciembre de 2009

Oxímoron andante

Salomón Shang hablando de su propia obra:

En Cinéclub reivindico mi condición de cinéfilo ambivalente, como oxímoron andante en el que en su día peleaban las modernidades (la presión de la tradición europea por la que creo sentir afinidad; la experiencia de los grandes clásicos) con las corrientes populares (ese cine abigarrado, principalmente hongkonés, que devoraba junto a mis amigos), es un espectro más del cine anónimo, sin nombre, de mi película, ese cine que cierra sus puertas, inevitablemente, con una película de un pionero (Griffith).

[...] El plano pictórico es el que es hermético, aquél que por un instante nos parece enmarcado, no sujeto a la dinámica metonímica [...]

[...] son las fuentes sonoras las que se pueden encargar de horadar el plano [...]

[...] La profundidad sustituye al habitual despliegue analítico en tomas, [...]

[...] La dominante autorreferencial es absoluta en Cinéclub [...]

[...] alguien que desee detener el tiempo y volver a una arcadia inamovible [...]

[...] víctima de la dimensión frankensteiniana del cine, parece implicarse con la ilusión); a la cual podemos añadir, durante algunos segundos, a la joven taquillera cuando se abisma en él desde detrás de la pantalla. [...]

[...] De unas películas que ya son historia porque sólo siguen interesando a aquéllos individuos totalmente descontextualizados.


Enviado por: Nava.