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15 de noviembre de 2010

ADLO traduce a Jordi Costa.

Copypasteado de la soberbia entrada en ADLO:

Crítica traducida

En su esfuerzo por proporcionar un servicio a los millones de adláteres que nos siguen, desde ADLO! Sección Servicio Público hemos decidido traducir las críticas gafapastas de los diarios a un lenguaje que el resto de la humanidad pueda comprender. Para comenzar esta serie, hemos elegido la crítica de la película de Scott Pilgrim publicada en El País. De nada.


Arqueología del hoy


En su telecomedia Spaced (1999-2001), Edgar Wright forzó al máximo las limitaciones del lenguaje televisivo para emular una retórica filocinematográfica que hiciese justicia a la voracidad referencial de sus personajes: un repertorio-tipo de la generación que creció con la primera trilogía de La guerra de las galaxias y vivió su desencanto colectivo con el estreno de la segunda trilogía.


Hola, amiguitos. Hoy vamos a criticar una película que ha hecho un pavo que se dedicaba a hacer una telecomedia de esas llenas de chistes que sólo entienden los friquis.


Scott Pilgrim contra el mundo, adaptación de la serie de historietas del canadiense Bryan Lee O'Malley, es la película de Wright que marca su (¿temporal?) emancipación del grupo completado por sus dos compinches de Spaced -los cómicos Simon Pegg y Nick Frost-, pero, en cierto sentido, puede interpretarse como un intento de ajustar las estrategias de ese trabajo a otra sensibilidad generacional: la de los retoños amamantados con indie pop, educados en la dinámica del progreso y el crecimiento personal a fuerza de videojuegos, susceptibles de codificar su emotividad con el vocabulario icónico de un anime y empeñados en disolver las fronteras de su intimidad twitteando desvelos en 140 caracteres.


Pues resulta que el director, que ha tenido mucho menos éxito que sus antiguos compañeros de trabajo y ha tenido que buscarse las castañas en otra parte, ha sido listo y ha pasado de sus target habitual de treintañeros con síndrome de Peter Pan y ha optado por hacer una peli para los niñatos adolescentoides, que al fin y al cabo son los que llenan los cines y alguien tiene que hacer películas para que vean, porque si no se enfadarían de que les cobraran ocho o nueve rulos por comerse unas palomitas a oscuras.


Si, en el original, O'Malley se apropiaba, de manera un tanto tosca, de las caligrafías del manga para desgranar la épica sentimental de un posadolescente, enfrentado al pasado promiscuo de su objeto de deseo, aquí Wright convierte cada fotograma en exagerada caja de resonancia de una tentacular cultura pop conjugada en estricto presente.


La película está basada en un tebeo dibujado con un tío por un otro tío en estilo manga, que es lo que hacen todos aquellos que no saben dibujar pero quieren (aunque no lo merezcan) publicar un cómic. El tebeo va de un tío que se echa de novia a un putón verbenero, pero el director de la peli, que sabe que con eso no se va a ninguna parte, decide meter todas las referencias a la cultura indie pop que puede para alargar la broma y llenar el tiempo que le han dicho que tiene que durar la peli.


Es una de esas películas que sublevarán a todo purista que tuerza el morro ante la mera mención del concepto posproducción,


Lo único que llama la atención de la peli son los efectos especiales y demás florituras,


pero su incesante festival de pirotecnias confirma a Wright como formalista tan cargado de energía como capacidad de invención.


pero aunque la peli no tiene nada más, hay muchas lucecitas y eso y al menos las peleitas tienen ritmo y son originales.


El cineasta ha definido su película como el cruce entre una comedia de John Hughes y una película de Jackie Chan. La definición es ingeniosa, pero no exacta:


El director éste debería dejar de beber en sus ratos libres, porque lo flipa mucho:


en realidad, es una de esas películas que son, hasta tal punto, síntoma de su época que solo alcanzará la inmortalidad cuando se convierta en testimonio arqueológico de un mundo antiguo, desaparecido.


su peli es una mierda pinchá en un palo, pero seguro que dentro de unos años, para alguien será una peli de culto. Porque hay gente para todo.

Inapelable. Un aplauso.

6 comentarios:

Pedro Terán dijo...

Qué grande.

Metalsaurio dijo...

¿Un aplauso? ¡ovación!

Lifeisnotsoeasy dijo...

Buenísssssimo ;)

Anónimo dijo...

hayyyyy que me meo toooaaaaaa¡¡¡

guysecretan dijo...

Joder, pasaba x aqui y creo que me quedo.

Cosa más mala Scott pilgrim pero la crítica de El pais es peor todavía.

Salud..y eso.

el Dr. Alban dijo...

¡¡¡Queremos más traducciones!!!