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21 de noviembre de 2008

Aprende a escribir críticas como...

Parafraseando este magnífico artículo, apunto otra serie de instrucciones para quienes prefieran dedicarse a la crítica cinematográfica en lugar de musical, pero que aspiren a alzanzar el mismo grado de culturetismo.

Aprende a escribir críticas como J. C. (y no me refiero a Jesucristo)

Acuérdate de algo que viste/escuchaste/aprendiste en algún viaje que hicieses de pequeño, aunque tengas una de ésas familias que como muy lejos llegan a Portugal, y que no ha traspasado nuestras fronteras en absoluto, ni siquiera a través de Internet. Podría ser un pianista de un bar con el que disteis cuando tus padres no sabían dónde tomarse la última copa, podría ser el arquitecto de la casa que estaba enfrente de donde te alojabas, podría ser el último rostro que apareciese en los carteles de papel pegados en los callejones, podría ser el presentador que saltó en el momento que encendiste el televisor del hotel para, tras comprobar que no había satélite y, por lo tanto, nada que pudieses entender, lo apagases… no importa, pero que no sea conocido y que en aquel lugar ya ni se recuerde.

Segundo paso: habla de eso como si fuese la cosa más común del mundo y dando a entender con tu tono que todo, absolutamente todo el mundo debería no sólo haber oído hablar de ello, sino también conocer al dedillo toda su trayectoria profesional. Que dé la impresión de que incluso te cabrearías si esto lo estuvieses diciendo en una charla y alguien te interrumpiese para preguntarte: "pero, perdona un segundo, ¿de qué estás hablando?" Por supuesto, la elección del vocabulario tiene que hacerse siguiendo las instrucciones del artículo para escribir críticas de G. Sanz.

Utiliza el 80% de la extensión de tu crítica cinematográfica para hablar de esto. Ni siquiera trates de relacionarlo de alguna forma con la película, como con las metáforas de G. Sanz, aquí simplemente expláyate sobre el tema. O, si acaso, puedes buscar una relación tan adecuada como las que encontraba Mayra Gómez Kemp cuando ya no tenía más remedio que entregar el apartamento.

Cuando te quede muy poco espacio, dedícate por fin al autor de la película y habla de todo lo que hizo antes, menos del film en cuestión. Si lo que hizo no se ha estrenado, sino que son mediometrajes destinados únicamente a museos y galerías de arte, mejor que mejor. Entonces incluso puedes quitarle espacio a lo anterior y dedicar algo más a este autor.

Y al final, dedícale una línea a la cinta que te ocupa. Tienes dos opciones: o bien puede decidir si te gusta o no aplicando los mismos criterios que se aplicarían en música para hacer una crítica de G. Sanz o también puedes escribir una frase que valga para prácticamente cualquier film, como por ejemplo: "Esta película se encuentra en el punto medio entre lo sublime y lo infame". ¿Que si hace falta ver la película para todo esto? Juzga tú mismo.