Blog abierto a TODO EL MUNDO. Si quieres enviar una crítica pedante vergonzosa que hayas encontrado, éstas son las instrucciones.

8 de octubre de 2009

David Morán, con puntofobia

Un extracto de la crítica de David Morán del disco de unos tales JJ titulado 'Nº2', publicada en el ABC. Además de gsanzar subgéneros imposibles, añade la tan querida característica cultureta de economizar en el tema de los puntos:


"(...)Ensamblado a partir de ritmos mecánicos humanizados, voces candorosas y excursiones transoceánicas, Nº2 es una delicia de pop amazónico y electrónica tropical; un disco ajeno a la contaminación exterior, que acapara todas las definiciones posibles de belleza para construir en nueve pinceladas y menos de treinta minutos un universo paralelo en el que se citan con sorprendente intimidad un amplísimo ramillete de culturas sonoras. Apuestan los suecos por una cálida sencillez en la que arreglos, voces y ritmos electrónicos se funden en preciosas miniaturas de pop mullido y esponjoso. Desde burbujeantes relecturas de ritmos tropicales a partir de electrónica microscópica (My Love) a tirabuzones de avant-pop, pequeñas inyecciones de house y "singles" como soles (From Africa to Malaga), Nº 2 acaba trazando un nuevo mapa de los sonidos contemporáneos que, sin renunciar al ardor del pop, ansía la perfección a toda costa."


Enviado por: El amazono cultureta

25 de septiembre de 2009

Traduciendo las palabras de Javier Rebollo


Pasiónporelcine.es publica una entrevista a Javier Rebollo, cuyas declaraciones, muy relacionadas con el último post de Vicisitud y Sordidez, pasamos a traducir para el bien común. Esto serán extractos. Para los más aguerridos, la entrevista completa está aquí. Sé que no se trata de una crítica cultureta, que es la temática del blog, pero creo que merece la pena saltarse la regla.

(...)
- ¿Qué esperabas concretamente a la hora de comenzar a rodar?
- Yo no espero nunca nada de un rodaje. Espero ser feliz. “Un rodaje debe ser la verdadera felicidad”, como decía Claude Chabrol, si no, no tendría sentido hacer películas. Para mí es importante ser feliz mientras trabajo y que esa felicidad esté en el equipo. Si no sería espectador y no cineasta. Se trata de “trabajar con alegría”, como decían en una película que no me gusta, El puente sobre el río Kwai.

Traducido: Me gustan los rodajes y estar contento en ellos se transmite a la película. ¿Os he comentado que sé nombres de cine? A propósito, soy trasgresor porque, aunque no venga a cuento, te digo que no me gusta una de las obras maestras indiscutibles del cine.

(...)
- ¿De dónde proviene el título, tan poético y misterioso a la vez?
- Uno no sabe dónde le esperan las películas. Las películas te aguardan en cualquier parte. Hoy me he cruzado tres veces con un hombre llevando un cuadro que tenía una horrible pintura de pájaros. Ahí se queda en tu cabeza. Como esa imagen, suceden muchas. Hoy estaba en un restaurante pésimo intentando cenar y me he dicho, si en 30 minutos no me ponen la cena, me voy. He estado en silencio esperando y en media hora me he ido. Es otra imagen que se me ha quedado. La imagen germinal, encriptada, que el rodaje debe desencriptar de La mujer sin piano es una mujer que me cruzo una madrugada de un lunes, en la estación sur, que yo vengo de viaje. Ella va por el medio de la calzada, con una maleta y un bolsito ridículo, a las dos de la madrugada, con sus tacones reverberando en la noche, camino de la estación ya cerrada. Esa imagen se me queda grabada. El tiempo pasa sobre ella y se va rellenando con otras imágenes y da lugar a lo que ahora vamos a rodar. (...) Yo parto de imágenes para llegar a la escritura. El guión existe antes en imágenes.

Traducido: Los guiones me la sudan. Te voy a contar un puñado de anécdotas sin ninguna relevancia que ninguna mente cuerda pondría de punto de partida, no ya de una película, sino ni siquiera de un chiste de Arévalo. Pero como soy un agudo observador (con espíritu de entomólogo) del diario quehacer de la sociedad de consumo, yo las haré interesantes.

- ¿Por qué te decidiste por Carmen Machi para el papel protagonista?
- Yo siempre escribo pensando en un cuerpo y en una cara. Esta película está pensada para Carmen Machi desde el comienzo. (...) Ningún actor en España garantiza que la gente vaya a los cines, ni siquiera Bardem, como demuestra El amor en los tiempos del cólera. Ni Carmen Maura ni Victoria Abril, ni Pilar López de Ayala. Nadie. Tampoco Carmen Machi. Por otro lado, yo llevo 10 años sin televisión y no he visto nunca Aída. A Carmen la conozco del teatro y de ser amiga desde hace años. Jamás he visto la serie, y te digo sin soberbia que no tengo el mínimo interés por ello.

Traducido: Te digo, con total soberbia, que no veo la tele, porque yo soy culto y eso es para las masas. De paso, te comento que no tengo ni idea del hecho de que ‘El amor en los tiempos del cólera’ hizo una taquilla considerable en España.

- Suena incluso mejor porque así no tienes una imagen preconcebida de lo que ella hacía allí
- Lo cierto es que yo no pienso jamás en el espectador. Me parece una falta de respeto. Yo creo en la inteligencia del espectador. El director que piensa en el espectador está haciendo de vendedor. Hay dos tipos de directores: Los que piensan que el cine es una sala de butacas por llenar y los que piensan en la película. Yo soy de los que creo que hay que pensar en la película y confiar en la inteligencia del espectador; de que esa película va a encontrar su público. De todos modos, hay que plantearse qué es el público hoy en día, cuando hay tantas dictaduras y censuras en lo que respecta a la exhibición. El concepto de público ha cambiado mucho…

Traducido: Hago lo que me sale concretamente de los huevos y me da absolutamente igual la persona a lo que se lo cuento. Si no les gusta, es que no están a mi excelsa altura intelectual. De hecho, cada vez que cuento un chiste y nadie se ríe, la culpa no es de haberlo contado mal o de no haberlo pulido atendiendo a las reacciones de los oyentes: la realidad es que son gilipollas.

Enviado por: Clayderman y Paco Fox

21 de septiembre de 2009

Diego Salgado perdido y sin mapa de Tokio

Pero, ¿por qué entender esos ataques como si estuviesen dirigidos a un género, y no a algunas de sus máscaras? Denunciar por ejemplo el monopolio en nuestro ecosistema civil de la sensibilidad o “mirada femenina” auspiciada por el grupúsculo ético y estético que retroalimenta a Isabel Coixet, ¿supone menospreciar a las mujeres en su conjunto? ¿Acaso el melifluo microcosmos representativo que apuntalan Evax, Danone, la DGT, Ikea y el PSOE (por citar cinco marcas corporativas para las que Coixet ha prestado servicios publicitarios) representa unos valores tan irreprochables y universales como para tener derecho a demonizar a quien se rebela contra ellos? ¿No se ha conseguido ejercer una sutil violencia de género en sentido contrario al habitual al coartar, con el respaldo incluso de represalias legales, la disensión contra una manera de pastorear la realidad que se ha arrogado las cualidades de emocional y correcta?

[...]

Plantear el cine, como han hecho los citados, atendiendo a ideas recibidas, de segunda mano, sin un sustrato intelectual propio de valor que adopte el referente cool como problema y no como espejo complaciente, deriva en películas simplemente mudas: desde su título, es imposible saber qué nos quiere decir Mapa de los sonidos de Tokio; en su cartografía vana y turística, lastrada por errores básicos en cuanto a los puntos de vista, la verosimilitud de los personajes y la estructuración de la intriga, no se percibe orientación deconstructiva/reconstructiva ninguna; sólo el eco de direcciones ya transitadas, que se sigue de memoria mientras dura la proyección, y que obliga a desandar el camino en cuanto concluye, visto el callejón sin salida a que nos ha abocado.----------


Diego Salgado en su despliegue cultureta y gafapastistico habitual. No comment.


Leido en Fanzine Digital.



Enviado por: SPD

11 de septiembre de 2009

La máquina de pintar nubes

Narra el viaje iniciático de un adolescente que descubre la pasión por la pintura en el contexto de una barriada obrera de Bilbao durante los últimos años de la dictadura franquista. En este entorno hostil a la belleza y el arte, conoceremos a un grupo de trabajadores de la fundición que dedica su tiempo libre a pintar. Son aficionados que pintan por puro amor al arte.



Ya sé que esto no es cultureta, pero es muy cursi y la cursilería y el refinamiento exagerado a la hora de escribir están muy cerca.

La navaja en el ojo.

31 de agosto de 2009

Drag me to hell

A los microcríticos muchas veces se les ha acusado de pedantes. Muchas veces no. En este caso sin embargo creo que habrá algo más de consenso.

No dejo de sentir cierta abulia al comprobar que se afirma la virtud de una expresión concreta desde el tópico de la ausencia de pretensiones. Si Sam Raimi es el artífice de aquella singular mirada que rejuveneció un subgénero, y si ahora retorna a ello con tal énfasis autoconsciente, ‘Drag me to hell’ exhibe la inocua pretensión de retornar a aquellos contornos mediante la actualización en la temática y la ampliación del desenfreno que inspira cada pieza que la compone. El resultado es desequilibrante, y confieso que me sentí enfermo en algunos momentos de la proyección: un jolgorio arrollador que nos lleva hasta la moraleja final, y escasa habilidad cuando quiere sorprender al espectador. No obstante, la abrupta mirada de Raimi sigue siendo un medio efectivo para un sincero reencuentro con los contornos del fanta-terror, teniendo aquí un ejemplar -esa vieja del demonio- que es firme candidato a formar parte imprescindible de la antología.

A mi, que queréis que os diga, releída 100 veces la primera frase, sigo sin pillarla.

Visto aqui

Fdo: Portrait

25 de agosto de 2009

G.Sanz y los pajaritos

Bowerbirds: Upper Air
De regreso al nido, una caravana perdida en la masa forestal de Carolina del Norte, Phil Moore y Beth Tacular pierden la oportunidad de tomar vuelo. Paseando 'Hymns For A Dark Horse' (2008) han visto mundo pero, sin una canción con la plasticidad de 'In Our Talons', su segundo álbum se enrama entra las pastorales americanas de Bon Iver, el emotivismo de Arcade Fire y el manierista buen agüero de Andrew Bird. La naturaleza como metáfora del amor a la espera de un piquito de definición.
G. Sanz.

30 de julio de 2009

La estilizada vocación de la posmodernidad

"Hace mucho ya que las películas dedicadas a evocar la existencia de emblemáticos mavericks como Billy el Niño, Jesse James o John Dillinger han desplazado su centro de gravedad del empeño fundamental de la etapa clásica (narrar o fantasear la historia de su vida), primero hacia la tarea implícita en la autoconsciencia propia de la modernidad (poner en escena la distancia entre la realidad y la leyenda) y después hacia el objetivo inherente a la estilizada vocación de la posmodernidad (la reescritura de las formas de representación que dieron cuerpo al mito)".


Crítica de Carlos F. Heredero en Cahiers du Cinema sobre Enemigos públicos, de Michael Mann. Vista en El guionista hastiado.

Enviado por: Mninha

http://www.librosdebabel.com/

saneustaquio.wordpress.com

20 de julio de 2009

Benicàssim con 'b' de 'brit'

(Y LaVanguardia.es y el ínclito David Moreno repiten: del Sónar a Benicàssim en dos pedantes pasos)


(...) A medida que avanza la noche los sonidos electrónicos se apoderan del festival. Así nos encontramos en el Fib Club con un dúo femenino de Brooklyn que responden al nombre de Telepathe y que practican una suerte de electrónica bailable de tiempo bajo, texturas rugosas y voces fantasmagóricas. El baile corre a cargo del dj Christian Smith, del dj de Four Tet y del detroitiano Kevin Saunderson que resucita su proyecto "Inner City", responsable de éxitos indispensables de la música dance de finales de los ochenta, como "Big Fun" o "Good life".

¿'Una suerte de electrónica bailable de texturas rugosas y voces fantasmagóricas'=Chum-pin-pin-chun + jrrrrg...jrrrrgg + uuuuuooooauuhhh... uuuuoooauuuh? ¿O 'Una suerte de electrónica bailable de texturas rugosas y voces fantasmagóricas'=Musquilla de spectrum + un paquete de scotch brite + mi abuelo con un ataque de asma?¿Detroitiano es lo mismo que michiganés? ¿O tal vez es detroitense? ¿Por qué no detroitgurritano? ¿Y si fuera de Milwaukee? ¿Milwaukeeano o Milguoquiano?
http://www.lavanguardia.es/participacion/noticias/20090717/53747382108/benicassim-con-b-de-brit.html

Enviado por: David Arteaga

17 de julio de 2009

G. Sanz guapea al viernes

CHACHO BRODAS 'Date cuenta' (Del palo/Warner) Valoración: 3.5

Tras la disolución de Sólo Los Solo, Griffi reaparece al frente de su proyecto más hedonista y bailable. Con la vocalista Anqui, el jazzman Nick Codina y el trío Matador Rockers guapeando a Los Impresentables (Tremendo, Aqeel, Quiroga y Mbaka), el mejor productor en la historia del hip hop español monta una sofisticada block-party a base de funk, electro y soul alienígena. Los textos cojean pero él y únicamente él retorcería el Undone de Weezer como preámbulo a la explícita Veneno para puristas. ¡Tiembla, Kanye West! Por Gerardo Sanz

Pero lo más importante es: ¿Es el soul alienígena producto de extraterrestres negros, blancos o verdes?

14 de julio de 2009

Eterna melancolía sexual

Parece mentira que esté hablando de Pagafantas.

Cobeaga no es un director que hace comedias: es alguien con el muy anómalo don de comprender la esencia de un género que destila en formas leves una visión compleja, y dolorosa, del ser humano entendido como ente ridículo y anti-épico.

Si la Claudette Colbert de Medianoche (1939) desembarcaba en la trama a bordo de un vagón nocturno, aquí Sabrina Garciarena surge de un contenedor de basura para convertir la vida de Gorka Otxoa en algo mucho más interesante -y miserable- de lo que parecía augurar su deriva post-adolescente en un Bilbao transformado, gracias a la precisa dirección artística de José Luis Arrizabalaga y Biaffra, en un estado del alma.

[...] pero, al contrario que el director de Lío embarazoso (2007), el donostiarra opta antes por el rigor de lo sustractivo que por la autoindulgencia hipertrófica.



Enviado por Atapow

13 de julio de 2009

El cerebro del crítico ha muerto, larga vida al cerebro del crítico

Algunos extractos de la crítica de 'Paranoid Park' en Blog de Cine. No se trata de la típica colección de palabros que suele ser el pan de cada día de este blog, sino más bien de un conjunto de ideas extremadamente culturetas, conocimientos mal digeridos o, lo que es más divertido, conceptos directamente erróneos:

Les guste a algunos o no, lo cierto es que el cine se desarrolló sobre todo en la etapa muda, y después poco más se ha investigado en cuanto a sus formas y posibilidades. Algunos dicen que la causa principal es la llegada del sonido, o más bien de los diálogos, que hacen más literarias las películas. Pero hay teorías para todos los gustos. Aunque me parece poco discutible que, sobre todo en Estados Unidos, los estudios hicieron propio un esquema que, con ciertas variaciones (algunas de ellas muy interesantes), desarrollaron durante los años 30, 40 y 50, perfeccionándolo y dando forma a lo que se entiende, mal, como clasicismo.
Este clasicismo no es más (ni menos, ciertamente), que una representación deudora de la novela del siglo XIX y del teatro de principios del siglo XX, con presentación, nudo y desenlace, con conflictos y objetivos, con personajes protagonistas y secundarios, y el director como un director de teatro, que se encarga de que todo funcione, pero sin dejar una huella personal en muchas ocasiones, supeditado a las necesidades del estudio y las estrellas. El cine clásico (lo que signifique está equívoca expresión) es un cine, no es el Cine.
Ahora, casi tres décadas después del colapso del sistema de los estudios, muchos claman que nos encontramos con un cine (sobre todo norteamericano) deprimente, repetitivo y sin ideas. Pero a mi juicio creo que muchos espectadores están demasiado condicionados por el pasado del cine norteamericano, que abrió ventanas al futuro sólo en el caso de grandes directores como Howard Hawks, Orson Welles, Alfred Hitchcock o John Ford, pero que, como todo “sistema”, encorsetó la representación audiovisual hasta que la fórmula se agotó en sí misma. Los directores importantes de ahora mismo, los que tienen algo que decir, o bien investigan formas de representación opuestas (aunque conociéndolas profundamente) al cine clásico, o bien se alimentan de otras cinematografías y las implementan a su herencia. Gus Van Sant pertenece al primer grupo.

(...)

Su trayectoria es irregular, extraña y fascinante, y conforme pasan los años y va cerrando su discurso y perfilando más su mirada, más irregular, extraña y fascinante resulta, pero también más importante, pues se erige en crónica (como de una forma muy diferente hace ‘Gran Torino’) de un país en proceso de desintegración moral y social, que se debate entre sus fantasmas como una bestia errabunda, cuyos héroes no son más que reminiscencias de un pasado cada vez más lejano, y cuyo presente es un paisaje fantasmal en el que es casi imposible reconocer a víctima y asesino, al héroe del villano. La vida por fin se abre camino en el cine norteamericano. Lo quieran algunos cinéfilos o no, el pasado (por suerte) nunca vuelve, y los puentes hacia el futuro están ahí.

(...)

Una vez más, acompañamos por un itinerario pesadillesco a uno de los adolescentes hermosos y errabundos de Van Sant. De todos ellos, quizá Alex (interpretado con convincente neutralidad por Gabe Nevins), sea el más hermoso. Por momentos, pareciera que Van Sant le dedique una declaración de amor con la cámara, pues entrega numerosos primeros planos al rostro de este muchacho, tan bello que parece una muchacha, y tan trágico que sus momentos de skater (y los movimientos de otros skater) parecen una canción de dolor por la multiforme y siempre posible crueldad del mundo. Directamente una negación del cine.
Yo personalmente creo que no se le puede pedir más al cine. Y de todas formas el cine me importa poco, me interesa más lo que se puede hacer con sus restos, a dónde se puede llegar con él. El cine ha muerto, larga vida al cine.

Enviado por: Sr. Sotomonte

3 de julio de 2009

A G.Sanz y el Avecrem

The Gossip: Music for Men

Del lodo punk-blues al oropel indie-disco. Del 'háztelo tú mismo' característico de Kill Rock Stars a la producción del vicepresidente de Columbia, Rick Rubin. De catalizador de la urgencia post riot grrrl a comisionado de la banda sonora del Día del Orgullo Gay. Una evolución, la del trío norteamericano, que se torna involución por culpa de un cuarto álbum consagrado al amor carnal pero sorprendentemente falto de chicha. Aunque suene brillante e interpole clásicos de Aretha Franklin, Velvet Underground o Marvin Gaye, ni cuece ni enriquece. Por Gerardo Sanz